viernes, 21 de agosto de 2009

La noche

Me persigue la transeúnte sombra
de un hombre que se muere en la ventana
Gritos de esfuerzo y sangre,
cantos de mar en calma

Tierra que llama, gatos que duermen,
luz de miseria y tragos de muerte

Cada profunda angustia infiltrada
cae en su hipócrita historia narrada
y surca plumazos de saña angosta
hacia su corazón de ave extraviada

Cada son de torpes intenciones
relata un amor descrito en cortezas
de chopos, de olmos, de piel de madera,
de bosques repletos
y de promesas muertas.

Murcia, Martes 4 de agosto 09, 6:01