domingo, 14 de noviembre de 2010

El hombre de hierro

Dentro de una cárcel de esparto, el hombre de hierro llora
Cada noche tirita como un perro abandonado
Nadie visita al hombre de hierro, pocos lo recuerdan
Pasan los años y en su pecho continúan retumbando los gritos de odio de los hombres

1 comentario:

  1. me voy a hacer una coraza de ojalata y voy a ir a que deje de llorar tu hombre de hierro

    (lectora habitual)

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