lunes, 25 de abril de 2011

El final de mis dedos

A veces pienso que desperdicio la vida
con cada segundo que no gasto copulando
al rico su dinero, al pobre sus placeres
y yo me basto con tan poco que no necesito ni almohada
dormiste en mi cama y yo te quise desnuda
pero el sol arranca lo que une la carne
y aquí me encuentro, soy un perro cachondo
atropellado en la autovía del sediento
me basto con tan poco que solo quiero follarte
¿te has fijado? cada mirada es una declaración de intenciones
por eso, mi lady, dame un segundo y trataré de bailar un tango
y hay tanto fuego, tantos motivos
que quiero llenar de gritos esta cuidad de callejones
llevo un rato callado con la mirada caída
y no te encuentro al final de mis dedos

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